Guarde sus audífonos en un lugar seguro, seco y fresco.
Cambie las baterías de los audífonos con frecuencia para que no se queden sin potencia de repente.
Apague su audífono cuando no lo esté utilizando. Si no lo va a usar por un largo periodo, retire la batería.
Los contactos de la batería se deben limpiar con frecuencia. Utilice un copito de algodón seco y limpie con cuidado para no doblar los contactos. Los contactos de la batería sucios pueden causar un funcionamiento inapropiado de su audífono.
Remueva el cerumen de su audífono para prevenir un funcionamiento defectuoso temporal o daño
permanente.
Limpie su audífono utilizando el cepillo pequeño o el pañuelo suave que se le entrega. Si no puede
Limpiarlo completamente, pídale ayuda a su profesional de la audición.
Cambie los filtros con frecuencia para que no se acumule cerumen o suciedad.
El cerumen acumulado puede prevenir que los sonidos vayan del audífono al oído medio. Contacte a su doctor regularmente para que le limpie sus canales auditivos. Nunca remueva usted mismo el cerumen del oído, el hacerlo puede dañar su oído.
No utilice su audífono en la ducha, al nadar, cuando utilice el secador, el spray para el cabello u otro tipo de spray.
Use un deshumidificador para absorber la humedad de sus audífonos para conservar la vida útil del mismo.